La Educación No Formal se distingue por su flexibilidad y su enfoque práctico, operando como un complemento esencial a la formación tradicional.
Se planifica y se lleva a cabo de forma intencionada al margen del sistema escolar formal
Permite el ajuste flexible del horario y del programa de estudios, adaptándose a las necesidades de los participantes
Es eminentemente práctica y vocacional, centrada en el desarrollo de habilidades aplicables
No está restringida por la edad; puede abarcar desde jóvenes hasta adultos
Aprendizaje a tiempo completo o parcial, facilitando a menudo la integración de la capacitación con la experiencia laboral o personal
Impulsar el crecimiento integral de la persona, fomentando valores, habilidades sociales y el sentido de responsabilidad
Incluye el aprendizaje y la adquisición de habilidades profesionales y técnicas que son directamente relevantes para la inserción laboral o el emprendimiento
Se concentra en la animación de los procesos educativos en las Casas-Hogar que atendemos. Aquí, la educación no formal provee herramientas de vida, afectivas, éticas y sociales, fortaleciendo el ambiente familiar y preventivo.
Se enfoca en las obras de capacitación para el trabajo y educación de adultos, ofreciendo segundas oportunidades educativas y formación técnica que elevan la empleabilidad y la autonomía de los participantes.